
Río Turbio volvió a decir Nunca Más, con presencia y participación
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Bajo un cielo nublado y con apenas 5 grados de temperatura, Río Turbio volvió a decir presente. En la Plazoleta del Nunca Más, vecinos, instituciones y autoridades se reunieron para conmemorar los 50 años del golpe cívico-militar de 1976, en una jornada que combinó recogimiento, expresión cultural y compromiso con la historia.
El concejal Emilio Martínez acompañó el acto oficial, compartiendo el espacio con la comunidad en una fecha que, lejos de ser solo conmemorativa, sigue interpelando el presente.
“La memoria se construye en comunidad, estando presentes, acompañando y sosteniendo estos espacios que nos marcan como sociedad”, expresó Martínez, destacando el valor de la participación de los vecinos a pesar de las condiciones climáticas.
El acto se desarrolló en la Plazoleta del Nunca Más, un lugar que representa el compromiso permanente de Río Turbio con los derechos humanos. Allí, además de las palabras alusivas, se vivió un momento artístico profundamente significativo con la presentación de alumnos de la Escuela Municipal de Danzas Folclóricas Pilmaiquén, quienes ofrecieron una intervención conmemorativa cargada de emoción y sentido.
“La expresión artística también es memoria. Lo que hicieron los chicos y chicas fue una forma de decir presente, de poner el cuerpo y la historia en escena”, señaló el concejal.

Posteriormente, la jornada continuó con una propuesta que dejó una marca hacia el futuro: la creación de una cápsula del tiempo impulsada por la Unidad Académica Río Turbio de la UNPA junto a instituciones locales. En ella, estudiantes depositaron cartas y materiales que reflejan la mirada de esta generación sobre la memoria, la identidad y el país que imaginan.
“Esa cápsula es un mensaje hacia adelante. Nos obliga a pensar qué estamos haciendo hoy para el Río Turbio que va a existir dentro de 50 años”, sostuvo Martínez.
En una ciudad con identidad trabajadora y fuerte sentido comunitario, la memoria no es un concepto abstracto. Se construye en actos concretos, en la participación y en la transmisión de valores.
A 50 años del golpe, Río Turbio volvió a reunirse en un espacio público, con frío, pero con convicción. Y en ese gesto, simple pero profundo, reafirmó que la memoria no se delega. Se sostiene entre todos.




